Por qué tener tu franquicia en un centro comercial

Una de las cuestiones que se planteará el emprendedor cuando vaya a montar una franquicia es: ¿dónde pongo el local? ¿en qué zona va a ser más ventajoso para mí y para la compañía?

Aunque la empresa franquiciadora puede tener ya sus preferencias e indicaciones en términos de estrategia, las franquicias poco desarrolladas disponen de un mayor margen para decidir la ubicación de la misma.

En este sentido, si no tenemos acceso a datos estadísticos sobre afluencia en determinadas zonas, podemos basarnos bien en nuestro propio criterio o apostar por espacios donde suele haber una mayor actividad comercial: los centros comerciales.

Alquilar un espacio en un centro comercial puede ser de gran utilidad para tu negocio, pero no todos los centros comerciales son iguales, ni tampoco todas las franquicias deberían situarse en estos.

Un centro comercial puede ser un buen espacio para tiendas de moda, tecnología o gastronomía, pero siempre se puede intentar ser más estratégico.

Por ejemplo, colocar una franquicia de artículos de viaje y maletas en una estación de autobuses, o una franquicia de café en una terraza especial con vistas al mar... Son esos pequeños detalles los que pueden tener una gran influencia en el desarrollo del negocio.

¿Es tu negocio franquiciable?

Durante los últimos años, muchas empresas se han querido lanzar al 'boom' de las franquicias tratando de expandir su modelo de negocio.

Aunque esto ha generado un crecimiento y expansión sin precedentes, lo cierto es que no todos los negocios son franquiciables, o al menos, hay que saber esperar hasta dar el gran paso. Veamos cuándo un negocio es franquiciable.

Cuándo un negocio es franquiciable

Hay empresas que intentan convertirse demasiado pronto en una franquicia, pero todavía le falta por cumplir algunos puntos fundamentales.

Por ejemplo, para que un negocio sea franquiciable, primero tiene que ser rentable. Y con ser rentable, no nos referimos a haber tenido un par de meses de beneficios, sino que la empresa haya podido consolidarse de manera evidente.

Por otro lado, nuestro negocio también tiene que ser fácilmente diferenciable, es decir, los consumidores deben darse cuenta de que lo que tú aportas tiene un valor diferente al de otras empresas. De ahí que puedas construir una marca que pueda exportarse y replicarse.

Debes haber acumulado un know-how, que sólo puede venir del tiempo que has estado explotando tu negocio y contemplando todas las posibilidades. Sabes qué funciona, qué no funciona, cómo es tu mercado, qué cambios se están produciendo, etc. Y puedes ser capaz de formar a otros para que repliquen tu método.

Si no tienes éxito todavía, no intentes vender tu método para que otros decidan abrir una franquicia bajo tu concepto.

Por otra parte, para que tu negocio sea franquiciable debe cumplir con todos los requisitos legales, tener una marca registrada, disponer de las herramientas, los procedimientos y la tecnología necesaria y, por supuesto, que las expectativas sobre tu negocio para los próximos años sean positivas.

Panamá como eje de expansión de las franquicias

Panamá es uno de los países de Centroamérica que más atractivo resulta para la creación de franquicias. Hay varios elementos que confirman esta afirmación.

Básicamente, hay tres motivos principales. Uno de ellos son las ventajas fiscales que ofrece su legislación. Otra, por supuesto, la excelente ubicación geográfica, que la sitúa a medio camino entre América del Norte y Sudamérica. Por otro lado, su moneda es el dólar y su sector bancario es sólido, lo que facilita el acceso al préstamo.

Esto permite que Panamá se vea con buenos ojos como puerta de entrada, tanto al mercado norteamericano como al sudamericano.

En Panamá operan alrededor de 200 cadenas de franquicias diferentes, además de las 15 empresas locales que operan bajo este modelo de negocio. Se trata de un mercado con escasa competencia interior si se compara con grandes economías, lo que permite tanto al empresario local como al emprendedor extranjero buscar nichos de negocio que no se están explotando.

No obstante, Panamá se encuentra en la tercera posición en el ranking de países con mayor número de franquicias de la región. Este número podría crecer enormemente en los próximos años.

Los dos sectores principales donde operan las franquicias son la gastronomía y la moda. Recientemente, franquicias Freshii, una compañía canadiense de comida saludable, optó por abrir operacioens en Canadá.

Otras franquicias internacionales también han entrado en el mercado panameño, como es el caso de la italiana Camicissima, especializada en la venta de camisas de lujo para hombre. También la compañía peruana Brujas de Cachiche, del sector de la restauración, ha celebrado su primer aniversario tras iniciar operaciones en Panamá.

Franquicias de la talla de KFC, McDonald's, Dairy Queen y Carl's Jr. también están presentes en Panamá y tienen planes de expansión. 

Ventajas e inconvenientes de ser franquiciador

La franquicia es un modelo de negocio que se encuentra en expansión en Panamá desde hace más de cinco años gracias a las ventajas que ofrece ante otros sistemas empresariales.

Sin embargo, como todo método conlleva una serie de ventajas e inconvenientes que deberá asumir el franquiciador a la hora de franquiciar.

Ventajas

•   Gastos de personal y control más acotados.

•   Establecimiento de un  sistema de economías de escala en todos los niveles de la estructura.

•  Rapidez en la apertura de nuevos mercados, con un acelerado desarrollo de la actividad empresarial.

•   Reducción de los riesgos económicos financieros.

•  Obtención de ideas, propuestas y conocimientos sin coste, a través de los franquiciados, lo cual da pie a la creación de sinergias.

•  Eliminación de las barreras, económicas y de personal, asociadas tradicionalmente a los procesos de crecimiento y desarrollo empresarial.

•  Mayor difusión de la imagen de marca, aumentando su nivel de notoriedad y estableciendo una presencia sólida.

Inconvenientes

•   Complejidad comunicativa entre la central y los franquiciados.

•  Menores beneficios por unidad, aunque en conjunto aumenta cuanto mayor sea el volumen de venta.

•   Dificultades a la hora de ejercer el control local de cada unidad de negocio franquiciada.

•   Contratiempos en la transmisión y cumplimiento del saber hacer, debido a que requiere una alta implicación por ambas partes, franquiciador y franquiciado.

Es importante tomar en cuenta todos estos factores al tomar una decisión de expansión, ya que es indispensable tener el mayor conocimiento y consciencia de lo que obtendremos gracias a este modelo empresarial y de esta manera, analizar si se encuentra en consonancia con la estrategia de crecimiento del negocio.

Métodos online para realizar la formación continua al franquiciado

Franquicias-recomendadas-metodos-online-formacion-continua-franquiciadoLa formación continuada es aquella que se realiza a lo largo de toda la relación contractual. Con ella se traslada al franquiciado las nuevas informaciones, capacidades, innovaciones en los productos o servicios, o renovadasformas de trabajo que la central ha desarrollado y ha considerado adecuadas para su cadena.

Esta formación continuada se puede llevar a cabo o en los propios centros franquiciados donde se desarrolle la actividad, en un centro de la enseña destinado a la formación, o en el propio centro de la central franquiciadora.

Los consultores expertos en franquicia de Grupoius recomiendan implantar potentes métodos online de los que se dispone actualmente.

Las cámaras de video vigilancia permiten un seguimiento y una rápida corrección de errores. Los tutoriales online ahorran tiempo y coste de desplazamiento, además de permitir recurrir a ellos cada vez que surja una duda. Por otro lado, existen multitud de plataformas online que facilitan la formación vía internetcombinando diversos métodos como los simuladores y cuestionarios.

Apostar por los métodos online en la formación proyecta una imagen de interés y preocupación de la enseña por lograr la mejor formación de sus franquiciados.

En un mundo en el que todo tiende hacia lo digital, fomentar la innovación y usarla para los métodos empresariales sin duda ayudará a que se valore más positivamente la compañía.

Como complemento al tipo de formación continuada de la que venimos hablando, existen otras variantes. Optar por convenciones de franquiciados, congresos o seminarios donde se produzca un intercambio de opiniones y experiencias entre los miembros de la cadena resultará muy útil.

El feedback que se produce en este tipo de encuentros ayuda a encontrar los caminos más adecuados para llevar a cabo la innovación, y para recoger una importante información del cliente.

La formación continuada no es una decisión opcional. Es vital para cualquier franquicia utilizarla para evitar la aparición de hábitos inadecuados, además de para mantener al día la formación y la motivación de los franquiciados.

Plan económico-financiero antes de invertir en franquicia

Todo negocio conlleva un riesgo y antes de invertir en una franquicia convendría cerciorarse de que va a ser rentable. Una forma de reducir la incertidumbre y minimizar los riesgos es elaborar un plan de negocio.

El plan económico-financiero es una herramienta crucial donde se resumen las características del negocio, su situación en el mercado y los posibles competidores, las proyecciones financieras y las acciones que se piensan desarrollar para alcanzar los objetivos marcados.

En un primer momento ha de ser el franquiciador el que elabore el plan de negocio, ya que es quien conoce al detalle las características del concepto que debe franquiciar y todos los aspectos operativos del mismo. 

Todas las franquicias deben disponen de un plan de negocio estandarizado y adaptado a las características de su modelo empresarial se aconseja que el franquiciado realice también su plan, para que refleje su caso particular y sea lo más real posible. 

Para realizar el plan económico-financiero es recomendable acudir a un profesional experto en franquicias que le asesore y le marque las pautas a seguir para evaluar correctamente los potenciales riesgos del negocio.

La formación inicial en franquicia, una ventaja del modelo

Por lo general la formación inicial es incluida por todas las franquicias de cara a la transmisión del know how tan necesario para el franquiciado para iniciar su negocio.

Normalmente esta formación, así como los métodos que se utilizarán para su transmisión son especificados en el contrato de franquicia, por lo cual se convierte en una obligación del franquiciador.

Dicha formación debe incluir la cesión de una metodología empresarial propia y completa a través de la transmisión de sus elementos distintivos, un saber hacer, suministros y asistencia técnica, por el cual el franquiciado pagará una determinada cuota.

El coste de esta formación suele estar incluido dentro del canon de entrada, el cual deberá pagar el franquiciado para formar parte de la red, corriendo a cargo del franquiciado sólo los gastos correspondientes al desplazamiento y manutención del mismo.

La formación inicial tiene que ser completa y detallada, debe reportar conocimientos técnicos u operativos y además transmitir el concepto empresarial creado por el franquiciador y su especial idiosincrasia.
Gracias a una completa formación inicial se prepara la actividad del franquiciado, a la vez que se beneficia al mismo con los conocimientos adquiridos en años de experiencia.

El programa de formación tiene que incluir partes teóricas y prácticas. Habitualmente la parte teórica suele proporcionársele al franquiciado a través de manuales operativos.

Dichos manuales deben recoger una serie de conceptos y procedimientos relacionados con la gestión y administración del negocio, información técnica de las instalaciones, los procedimientos operativos de explotación, etc.

En cuanto al como impartir la formación la central deberá definir cuál es la metodología que se ajusta mejor con el tipo de negocio. Lo recomendable suele ser un módulo teórico y uno práctico en el cual de ser posible se incluya la posibilidad de observación o puesta en acción en algún establecimiento de la franquicia.

Una vez abierto el centro franquiciado debería incluirse un módulo de formación impartido en el nuevo centro. Esta práctica resulta clave para poder integrar el saber hacer de modo eficaz en el establecimiento aperturado.

Una formación inicial de calidad maximiza las probabilidades de éxito del negocio y vincula de modo satisfactorio al nuevo franquiciado y a su equipo con la franquicia.

Es verdad que el momento de apertura es el momento en que el franquiciado necesita más apoyo y asistencia, sin embargo, es necesario para mejorar y controlar el trabajo de cada una de las unidades de negocio, contar con planes de formación continuada que mantengan el conocimiento fresco y actualizado y sirvan como enlace y canal de comunicación entre la central y sus franquiciados.

El franquiciado

Un franquiciado es aquella persona física o jurídica que a través de determinadas condiciones, obtiene el derecho a comercializar y explotar productos o servicios bajo una determinada metodología, previamente experimentada, con una rentabilidad probada y una marca que se encuentra registrada y que posee un cierto valor de mercado.

A cambio, el franquiciado está obligado al pago de unos determinados cánones o royalties, establecidos claramente en el contrato de franquicia.

Lo ideal para ambas partes es que los franquiciadores dediquen los siete días de la semana a su nueva empresa, y dicha dedicación será asegurada proporcionalmente en la medida en que el negocio corresponda con sus preferencias.

Además de sentir empatía por el negocio, el franquiciado buscará encontrar franquicias que le aporten el producto deseado, liderazgo en el mercado, tecnología y diseño sin investigación, una red de proveedores concreta, precio sin competencia y publicidad bien definida y a bajo coste.

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